Chaufa de quinoa con verduras y tofu salteado

 

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No tenía planeado hacer nada temático en esta ocasión, sin embargo escribiendo la receta reparé en que esta semana se lleva a cabo Mistura 2013, el mega evento de la gastronomía Peruana que se realiza ya desde el 2008 en Lima. Es una tremenda feria llena de sabores, aromas y cultura, a la cual espero poder ir algún día.

La receta de hoy tiene justamente raíces peruanas. Se trata de un chaufa de quínoa. El chaufa es un plato chifa (cocina peruano-china) que no es más que el arroz chaufán del restaurante chino (sí, ese arroz blanco, con pedacitos de cebollin y huevo) pero con un super make over al mejor estilo peruano. El arroz se saltea con jengibre, ajo, y soya, lo que le da un toque increíble y se le agregan otros componentes, comúnmente carnes, mariscos y/o verduras.

Para esta receta reemplacé el arroz por quinoa, y le incorporé tofu salteado más verduras. Fue un éxito entre los comensales y sinceramente queda delicioso. Atrévase! Vamos con la receta.

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Recetas: Guiso de habas tiernas

Guiso de Habas

Este es un guiso ideal para el invierno y muy sencillo. En casa lo preparamos con frecuencia porque es muy fácil.

Tiene un requisito fundamental eso si: las habas tienen que ser tiernas, de lo contrario no es posible utilizar las vainas. Si quiere usar habas “no tan tiernas”, yo recomiendo no usar las vainas y definitivamente pelar las habas. De lo contrario la textura de la piel de las habas no se sentirá agradable (y las vainas, se deben descartar en ese caso)

Corriendo el riesgo de ser repetitiva, insisto en que uno de los secretos para que un plato así de sencillo quede delicioso, son sus materias primas. Busque proveedores de confianza, aquellos que cultiven sus verduras de forma limpia (agroecológicas) u orgánicas, gente en quien usted confíe. Créame que se puede! Sino pregúntele a Pilgua.

Las verduras que utilicé para esta receta las compré en buen campo, una empresa familiar que distribuye verduras orgánicas a domicilio.

Luego del sermón alimenticio, vamos con la receta.

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Recetas: Crema de Zapallo Painino Asado

Crema de ZapalloPara mi gusto, cualquier cocina que se precie de tal debe tener dos elementos principales: El cariño (obviamente) y materias primas de primera calidad.

Han comparado alguna vez un huevo de campo, con la yema amarillita y sabrosa, con un huevo de supermercado?. Bueno, no tiene comparación. Del mismo modo existen grandes diferencias de sabor entre los vegetales, y granos que están libres de agroquímicos, y los que no. Me consta.

Es por ello que gradualmente he ido cambiado los hábitos de compra de alimentos, procurando obtener verduras y productos de pequeños productores locales en la medida de lo posible. Los responsables de este maravilloso zapallo son productores de Paine que se han comprometido a producir alimentos libres de agroquímicos, y nuestra relación se basa en la confianza. Mes a mes se realiza un encuentro con ellos, donde además de compartir recetas y vivencias, nos dan a conocer los productos de la temporada. Se llama Encuentro del Campo a la Ciudad

Es de estos encuentros que obtuve, además de este zapallo, cebollas, y queso fresco artesanal. El queso maduró en el refrigerador por un par de meses y quedó igualito al parmesano, delicioso!!.

Esta crema queda con una consistencia muy espesa, y es deliciosa. Vamos con la receta.

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El regreso: Tarta de acelga y tres quesos en masa de quinoa

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Relanzo este abandonado blog con una confesión: Amo los carbohidratos. Los amo con locura. Y aún más, me gusta el carbohidrato refinado, aquel de la harina blanca, bien blanca y bien fina.

El pan batido de mi amado Valparaíso, crujiente y calientito enfrentándose a una paila de huevos de campo fritos, el pan amasado recién salido del horno con la mantequilla derritiéndose sobre las miguitas humeantes, el cachito de la empanada de horno, la masa de hojaldre que deja los dedos brillantes, y como no mencionarlo, los tallarines con salsa que hace mi mamá.

Sin embargo, a estas alturas ya todos sabemos que debemos moderar la ingesta de dichos manjares y procurar incluir en nuestras dietas alimentos integrales y legumbres. Destacando, por cierto, en las reglas de la correcta alimentación, el consumo mesurado de carbohidratos (buuuuuuu).

Afortunadamente, mi amor por la comida es vasto y acogedor. Rápidamente me enamoré del arroz integral, el trigo integral, la cebada, y muchos otros granos y leguminosas. Representa además, un desafío realizar preparaciones creativas que ayuden a equilibrar la alimentación.

Fue así como comencé a incluir la quinoa. Posee un alto contenido nutricional, en fibra, y tiene una carga glucémica inferior a los granos como arroz y trigo refinados e integrales (“carga” al organismo con menos carbohidratos). Puede prepararla igual que el arroz, usarla en sushi, o usarla como base para tartaletas, que es la receta de hoy.

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Recetas para nutrir: Sopa de miso

Debo reconocer que las sopas tres minutos, especialmente aquellas de origen coreano que venden en Patronato, han sido mi caballito de batalla para aquellos momentos en los que no tengo ganas, o tiempo para cocinar. Me encanta la combinación fideos-sopa y los diferentes condimentos que esta lleva, sobre todo esas que son bien picantitas y te hacen transpirar.

Pero lo cierto es que la mayoría de estas sopas, poseen un componente  denominado Glutamato Monosódico (GMS)  el cual se utiliza  muy frecuentemente en la comida china también. El glutamato monosódico (también conocido como Aji Nomoto) es un condimento utilizado para realzar el sabor (es como una sal cristalina) que se produce químicamente y es cuestionado por sus efectos dañinos a la salud. Existen estudios que demuestran que pequeñas cantidades de este componente causan daño nervioso y cerebral en animales de laboratorio [1].

Lo anterior, sumado a la alta probabilidad de que el GMS no sea el único componente de dudosa calidad en dichos sobres de sopa, me hace concluir que, sin duda, es mucho mejor elaborar alternativas a dichos preparados.

Y así fue como un día, tarde, sin fideos coreanos en la despensa, y con hambre, elaboré este sencillo plato de emergencia que  está constituido por cuatro ingredientes solamente: agua, fideos de arroz, miso, y algas. Tal como lo oye. La verdad es que queda muy delicioso, pues el Miso tiene un sabor muy intenso que con frecuencia se utiliza para emular el sabor de la carne. Las algas le dan mayor consistencia al plato quedando una combinación alimenticia, contundente y sabrosa. Adicionalmente, el Miso es altamente beneficioso para nuestro organismo.

¿Qué es específicamente el Miso?

El Miso es una pasta espesa  que se piensa fue creado en China 2500 años atrás, y está hecha con porotos de soya cocinados y fermentados, koji, sal de mar, y diferentes granos desde seis meses hasta dos años. La verdad es que al leerlo no parece apetitoso, pero la verdad es que lo es. Atrévase!

¿Cómo nos beneficia el Miso?

El Miso podríamos entenderlo como un alimento “viviente”, pues contiene una cantidad significativa de bacterias amigables que promueven nuestra salud intestinal. Es importante, por esta razón, no cocinar el miso sino que agregarlo a alimentos ya cocinados. Consumir miso ayuda a crear una condición alcalina en el cuerpo, promoviendo la resistencia a enfermedades. Su sabor salado también ayuda a estimular la digestión, razón por la cual ha sido servido por siglos como desayuno en Japón [2]. También posee entre entre un 13% y 20% de proteína.

Y bueno, ya nos quedó claro de que es una opción lejos más saludable que los sobrecitos 3 minutos del supermercado o la tienda coreana, por lo cual, vamos a la receta. Esta no le tomará más de 3 – 5 minutos.

Ingredientes para una porción

  • 1 Litro de agua hervida aproximadamente, dependerá de cuantos fideos quieras preparar.
  • Fideos de arroz, aproximadamente 1 puñado pero también es más o menos a gusto del consumidor
  • Algas secas. Yo compro unas que en el supermercado coreano de patronato les denominan “oreja de oso” pero claramente ese no es el nombre científico. Adjunté una foto para que se guíen.
  • Miso a gusto, yo le pongo una cucharada llena, pero depende de que tan intenso lo quiera. Usé un miso orgánico que encontré en Asimarket.

Instrucciones

  1. Hidratar las algas con agua caliente por cerca de 3 – 5 minutos.
  2. Cueza los fideos de arroz en el agua hirviendo a fuego fuerte 2 a 3 minutos, mientras se hidratan las algas.
  3. Paralelamente, en un bowl disolver una cucharada llena de miso con un poco del agua caliente.
  4.  Una vez hidratadas las algas, agregue al bowl los fideos, algas, agua caliente (en la que hirvió los fideos). Revuelva y ajuste la sal con más miso, o agua.
  5. Disfrute de su almuerzo de emergencia. Ojo, no es para hacerlo a cada rato, exceso de Miso también puede traer consigo los mismos efectos del exceso de sal (problemas al corazón y al sistema nervioso [1]). Su uso moderado, sí tiene excelentes beneficios para la salud.

Con cariño,

Claudia

[1]  “Healing with Whole Foods, Paul Pitchford”

[2] “The Whole Life Nutrition Cookbook, Alissa Segersten”

 

 

 

 

Recetas para nutrir: Papas Doradas al Romero

Papas Doradas al Romero

La papa es un tubérculo subterráneo americano cuyo nombre mapuche es “Poñi” y nombre quechua es “Papa” [2]. Ha sido objeto hasta de poemas en mi país (Oda a la Papa, de Pablo Neruda), y dada la importancia que tiene en nuestra alimentación y agricultura, creo que lo tenía bien merecido. Durante el año que viví en Concepción (al sur de Chile), pude observar que en las familias de amigos y conocidos, se comía papa con prácticamente todos los guisos. Acá en la zona central eso no se aprecia en la misma medida, pero sí forma parte importante en los menúes familiares. Son muchas las formas en las que se puede consumir, pero en la casa de mi niñez ésta era una de las formas más populares (obviamente, después de las papas fritas, claro está).

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Recetas para nutrir: Baba Ganush

Baba Ganush

El Baba Ganush (que también lo he visto como Baba Ghanoush, Baba Ganuch, entre otros)  es una preparación típica del Medio Oriente y cuando la preparé me encantó. Sus principales ingredientes: berenjena, tahina y limón le dan una textura cremosa que en conjunto con el contraste de los sabores del limón y el sésamo crean una composición que difícilmente puedes dejar de comer. Es ideal para acompañarla con pan pita, o pan integral, siendo un elemento que puedes incorporar en una entrada, en un picoteo acompañando un buen vino (ñami!), o sencillamente como una pasta para el pan a la hora del desayuno u once (en este caso recomiendo no incorporar ajo).

Su preparación consiste principalmente de berenjena asada, por lo cual vamos a detenernos un poco en las características de este vegetal.

¿Cómo nos beneficia la Berenjena?

La Berenjena, es una planta que pertenece a la familia de las Solanáceas (Solanaceae Juss.) al igual que la papa, el tomate y los pimentones. También dentro de esta familia está el tabaco.  De acuerdo a la Medicina Tradicional China, reduce la hinchazón, limpia la sangre estancada a través de la disolución de la sangre coagulada y acumulaciones tales como los tumores resultantes de sangre estancada. Específicamente, sirve para tratar sangre estancada que afecte el útero. También  tiene poder hemostático (ayuda a detener las hemorragias). Es una fuente rica en Flavonoides  que renuevan las arterias y previenen ataques y otras hemorragias. Influencia de manera positiva el hígado y el útero siendo particularmente positivo para resolver emociones reprimidas y sus dañinos efectos en dichos órganos [1]

Vamos ahora a la receta!

Ingredientes

Rinde aproximadamente 2 tazas llenas de pasta, dependiendo del tamaño de las berenjenas.

  • 6 berenjenas
  • 3 cucharadas de aceite
  • 2 cucharaditas de orégano
  • 1 cucharada colmada de Tahina (La Tahina es una pasta hecha a partir de semillas de sésamo molidas, la puedes comprar en supermercados o tiendas de productos árabes como Oriental Productos). Nota Importante: la tahina no es económica, un pote de medio kilo cuesta cerca de $6000, sin embargo, es muy rendidora y es exquisita para todo tipo de pastas y purés, incluida la famosa “Hummus Tahina” . A mi me gusta muchísimo, pero Ojo! es un alimento refinado (la pasta de sésamo se hace a partir de la semilla sin su cáscara), por lo cual, no se debe consumir en exceso.
  • Sal de mar a gusto
  • Jugo de 1 limón
  • 1 cucharada de cilantro picado (o a gusto)
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • Pimienta a gusto
  • Chorrito de aceite de oliva
  • Pan pita o rebanadas de pan integral

Procedimiento

  1. Caliente el horno a 180° C
  2. Lave las berenjenas y sáquele el tallo. Pártalas por la mitad a lo largo y haga cortes superficiales como una rejilla (para que penetre el aceite).  Disponga las mitades en una bandeja de horno. Ver foto más abajo.
  3. En un bowl mezcle aceite con orégano y con un pincel esparcir esta mezcla sobre las mitades de berenjenas.
  4. Hornear por cerca de 40 minutos aproximadamente, las berenjenas comenzarán a “sonar” o “chisporrotear”. Están listas cuando están doradas y al tocarlas (sin quemarse!) están blandas.
  5. Mientras las berenjenas se hornean tranquilamente, exprima el limón, si desea agregar ajo, píquelo muy pequeño, o macháquelo y pique el cilantro.
  6. Sacar las berenjenas del horno y dejarlas enfriar unos momentos. Si por alguna razón no puede sacarles el relleno inmediatamente, guárdelas en una bolsa hermética hasta el momento de seguir con la preparación. Esto permitirá que se mantengan hidratadas.
  7. Con una cuchara, retirar la carne de la berenjena de su piel. Ver foto.
  8. Una vez que tenga la carne de todas las berenjenas, molerla con un procesador de comida hasta que quede una pasta suave y homogénea.
  9. Agregar el Tahine, ajo, sal, pimienta, el jugo de limón y mezclar. Probar y rectificar los aliños si fuese necesario.
  10. Con una cuchara incorporar el cilantro, dejando un poco para decorar. Revolver (no lo hago con la procesadora porque me gusta que queden pedacitos de cilantro un poco más grandes, si lo hace con la procesadora quedaran muy pequeños pero también se puede hacer así)
  11. Tostar el pan pita levemente, pues si lo tuesta mucho al cortarlo se quebrará. Si lo quiere bien tostado, entonces primero corte en cuatro el pan y luego tueste las mitades o póngalas al horno. Si utiliza rebanadas de pan integral, se puede usar el mismo procedimiento.
  12. Disponer la pasta de berenjena en un bowl , en la superficie agregar un chorrito de aceite de oliva y decorar con cilantro picado.
  13. En un plato más grande que el bowl, disponer de la siguiente forma: en el centro del plato grande poner el bowl con baba ganush y alrededor, poner el pan tostado.
  14. Y a comer!

Con Cariño,

Claudia

Referencias

[1]  “Healing with Whole Foods”, Paul Pitchford

Recetas para nutrir: Quinoa a la albahaca, tomate y morrón

Quinoa a la Albahaca, Tomate y Morrón

¿A qué se deberá la popularidad que ha adquirido la quínoa últimamente? La podemos ver en los menúes de todo tipo de restaurantes y la encontramos con facilidad en las tiendas de alimentos. ¿Será por la influencia de la cocina peruana en nuestro país? No lo sé, pero hace 10 años atrás, poco se escuchaba hablar de ella, y recuerdo que la primera vez que supe de su existencia fue en Perú, para ser más específicos, una barrita de cereal de pipoca de quínoa (inflada) con miel. Me gustó.

Mi teoría es que la popularidad de este granito se relaciona con dos aspectos:  1 – Es súper versátil a la hora de cocinar. Se puede hacer de cuantas formas se te ocurran y siempre queda bien. 2 – Es altamente nutritivo.  Y es en este punto en el que me quiero detener un poco. La verdad, es que el aporte nutricional de la quínoa es bastante importante.

¿Cómo nos beneficia la quínoa?

La quínoa es prima del amaranto y comparten varias propiedades beneficiosas para nuestro organismo. Correspondía a uno de los antiguos alimentos básicos para los Incas, y se le llamaba “el grano madre”, aunque la quínoa (Chenopodium quínoa) y el amaranto (Amaranthus lividus) no son en realidad cereales, sino que pertenecen a otra rama botánica (quenopodiáceas) que incluye a verduras como la acelga y la espinaca, pero pueden ser utilizados como tal.

A pesar que sus hojas tiernas son también utilizadas en alimentación, son sus semillas las que despiertan gran interés nutricional a causa de estudios que demuestran el gran potencial proteico.

De acuerdo a la Medicina Tradicional China, la quínoa generalmente fortalece todo el cuerpo, específicamente tonifica el riñón y las funciones del pericardio.

Y aquí un dato importante, comparada con todos los granos, la quínoa tiene el contenido más alto en proteínas. La quínoa además contiene más calcio que la leche, y es más alta en grasas vegetales que cualquier otro grano. Es una fuente muy buena de hierro, fósforo, vitamina B y vitamina E. Es un alimento muy apropiado para vegetarianos recientes que suelen sentir ansias por alimentos más concentrados en proteínas.

Dado lo anterior, a mi me parece recomendable incorporarlo en la dieta en conjunto con otros granos como el arroz integral, arroz negro (silvestre), cebada, maíz, etc. Desafortunadamente la quínoa no es barata. Su valor es de $3800 el kilo (por ejemplo aquí), aunque es más económica en la Vega Central teniendo el cuidado de limpiarla bien antes, pues viene con piedritas y otras mugrecitas.

A continuación vamos a presentar la receta básica de la quínoa, y una variación para agregar algo más de sabor.

Ingredientes para  la receta básica de quínoa

Esta receta rinde aproximadamente 3 – 4 porciones

  • 1 taza y media de quínoa
  • 2 cebollines picados finamente, picar parte de los tallos también
  • 1 diente de ajo, picado finamente
  • 2 tazas de agua hirviendo. Nota: la cantidad de agua es un tema sensible acá. Las recetas en general dicen 2 medidas de agua por 1 de quinoa, pero le puse menos y quedó bien. Creo que podría ser incluso menos agua (a la próxima probaré 1 medida de quínoa, 1 de agua). Una recomendación que me pareció bastante buena es: “Se cubre de agua con las justas. La parte superior de la quínoa debe estar cubierta de agua, pero muy poquito”
  • 1 1/2 cucharadas de aceite
  • sal y pimienta a gusto

Ingredientes para el sabor adicional

  • 1 taza llena de hojas de albahaca (a presión)
  • 1 chorrito de limón
  • 1-2  cucharada de aceite de oliva para que se forme una pasta al moler las hojas de albahaca. Se reduce bastante, quedando como 1 cucharada de pasta de albahaca.
  • 1 morrón o pimentón rojo en juliana (tiritas)
  • 1 tomate mediano en cubos

Procedimiento

  1. Lavar la quínoa. Por más que el envase indique que la quínoa está pre-lavada o que no necesita lavarse, hay que lavarla. La quínoa se protege de los ataques de pájaros e insectos con una superficie llamada saponina que sabe a jabón. El lavado tiene que ser hasta que el agua salga transparente.
  2. Hervir el agua
  3. En el aceite, saltear primero los cebollines, y agregar el ajo picado
  4. Incorporar la quínoa recién lavada, revolver.
  5. Agregar el agua. Cocinar a fuego medio – bajo.
  6. La quínoa estará lista cuando aparezca una tímida “uñita” en sus granos (ver fotos más abajo). Cuando llegue a ese punto, apague el fuego y deje que la quínoa termine de cocerse con el calor remanente y absorba el resto del agua. Si se pasó un poco en el agua, dejar cocer unos minutitos más con la tapa abierta.
  7. En este momento la quínoa ya está lista para servir y solamente con esta preparación puede ser acompañamiento de lo que ustedes elijan. En este caso, le daremos a la preparación algo más de contundencia agregando un sofrito de pimentones rojos, tomate y albahaca molida
  8. En un procesador de alimentos, poner las hojas de albahaca, un chorrito de limón y aceite de oliva. Triturar hasta formar una pasta, ir incorporando las hojas de a poco. Debería quedar cerca de una cucharada colmada de pasta de albahaca.
  9. En una cucharada de aceite saltear el pimentón rojo, por unos segundos, luego incorporar el tomate y saltear unos segundos más, finalmente incorporar la pasta de albahaca, la quínoa preparada previamente y revolver hasta que queden todos los ingredientes bien distribuidos.
  10. Rectificar la sal y pimienta si fuese necesario
  11. Servir, y disfrutar!

Otras ideas para su preparación: Se puede preparar en combinación con otros granos debido a su fuerza,  se puede moler y utilizarla en panes y queques. También en ensaladas. Una preparación que suelo hacer con frecuencia es ensalada de tomate – palta – quínoa. Finalmente, también se puede incorporar al salteado de verduras champignones, espinaca picada en tiritas, choclo, ají, tomates asados, zapallito italiano, coliflor, etc, etc, etc.

Sugerencias adicionales: a la pasta de albahaca se le puede agregar nueces y un diente de ajo.

Con cariño,

Claudia

 

 

Recetas para nutrir: Semi conserva de albahaca

Semi conserva de Albahaca

Hay dos cosas en la vida que me cuesta mucho aceptar. Una de ellas, es la temporada de tomates, y la otra, la temporada de albahaca. Que lástima que solo los tengamos en verano! Es cierto, a estas alturas encontramos de todo, y en todas las épocas del año, pero lo cierto es que llevar una vida más consciente de nuestro eco sistema también implica aprender a alimentarnos con lo que la tierra nos da cada estación e idealmente, alimentarnos con los productos de la zona. Privilegiemos lo local!

Y bueno, el Lunes de esta semana estuve en La Vega Central, y mi caserita aún tenía (para mi dicha) varias matitas de albahaca a la venta (a $400 c/u). Era una de las pocas, pues la temporada ya se nos fue, y compré varias para probar una receta de “semi conserva” de la cual había escuchado hablar. La idea es moler la albahaca con aceite de oliva y conservarla en el refrigerador en frascos esterilizados. De este modo, podría durar varios meses. Encontré un artículo [1] que describe con bastante precisión el proceso, y me lancé a la aventura, no sin antes leer un poco sobre los beneficios de esta plantita.

¿Cómo nos beneficia la albahaca?

Uno de los aspectos interesantes de la Albahaca, es que según la Medicina Tradicional China, puede ser utilizada tanto en la comida como en infusiones por su efecto calmante. Esta tradición también considera la albahaca especialmente beneficiosa para uno de los tipos de asma denominados “de tipo frío” (mucosidades claras, palidez, extremidades frías, sensación de frío constante) [2]

Además de beneficiosa, es muy sabrosa y aromática. El proceso que mostraré a continuación es bastante sencillo, solo requiere un poco de paciencia cuando se cuenta con un mini procesador de alimentos :\ que es mi caso.

Ingredientes

Rinde 1 frasco de 350 cc

  • 4 matas grandes de albahaca
  • Aceite de oliva (idealmente prensado en frío y orgánico)
  • 1 limón
  • Sal

Procedimiento

  1. Lavar y secar la albahaca
  2. Sacar las hojas y apartar aquellas que estén muy negras o en mal estado. También apartar las semillas si las hubiese.
  3. En un procesador de alimentos (ver foto) comenzar la molienda, incorporando aceite de oliva para facilitar el proceso. Sea generoso con el aceite de oliva.
  4. Agregar de a poco el jugo del limón. Esto se incorpora para que la pasta no se ponga negra. El resultado final no debe quedar ácido, en mi caso con solamente un limón alcanzó para toda la pasta (que no tenía mucho jugo), y esta quedó verde y casi sin rastros de acidez. Según el artículo original la cantidad de jugo de limón debe ser un poco, casi simbólico.
  5. Luego, sobre la misma pasta inicial, incorporar más hojas y repetir el proceso, incorporar más aceite.
  6. Mi procesador es  pequeño, y pude procesar todas las hojas ahí sin necesidad de vaciar, logrando cerca de 350 cc de pasta.
  7. La mezcla, debe quedar cremosa pero no muy sólida, pues al meterla al frasco no deben quedar espacios entre medio (lo que sucede cuando la pasta es muy espesa)
  8. Una vez lista la mezcla, incorporar sal a gusto.
  9. Paralelamente, en una olla con agua hirviendo esterilizar el frasco y la tapa que usará por algunos minutos.
  10. Dejar secar los frascos en paño limpio.
  11. Vaciar la pasta en el frasco, dando golpes suaves para que suban las burbujas que puedan haber quedado entremedio.
  12. Cubrir la superficie con una capa gruesa de aceite de oliva.
  13. Cerrar y guardar en la parte más fría del refrigerador. Esto debe durar varios meses si se tiene cuidado de siempre volver a cubrir con aceite cuando se saque, y usar cuchara limpia.
  14. Luego, cuando desees usar la pasta, puedes incorporar ajo, nueces, o piñones, y queso rallado para agregarlos a una rica pasta. MmMMMmm!
  15. Buen provecho!

Sugerencias: Es mejor almacenar la mezcla en varios frascos chicos en lugar de uno grande, de este modo la manipulación es menor.

Con Cariño,

Claudia

Referencias:

[1] “Jardín y Algo Más”. Foro de discusión.

[2]  “Healing with Whole Foods”, Paul Pitchford

 

 

Recetas para nutrir: Crema de Zapallo y Zanahoria

En Valparaíso los días han estado bastante fríos últimamente (mientras en Santiago siguen cayendo los patos asados), así es que como hoy también amaneció nublado, hice esta cremita muy sencilla como entrada del almuerzo de hoy. La verdad es que da muy poco trabajo y su sabor suave y dulzón es muy agradable. La crema le da un toque extra de suavidad  y el estragón, para mi gusto, combinó muy bien con el sabor del zapallo.

Mientras escribía la receta aproveché de leer un poco sobre las propiedades curativas del Zapallo , y descubrí que ayuda a regular el balance del azúcar en la sangre y beneficia el páncreas. Es utilizado para la diabetes e hipoglucemia. También promueve la liberación de mucosidades desde los pulmones, bronquios y garganta. Su uso regular ha sido probado como benéfico para el asma bronquial  [1].

Interesante. Ahora vamos a la receta.

Ingredientes

  • 950 grs de cuadros grandes de zapallo camote (el amarillo oscuro de cascara verde)
  • 3 zanahorias medianas
  • Agua, sal
  • 1 cucharadita de estragón (yo usé seco pero creo que unas ramitas de estragón fresco le darían un sabor más intenso)
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 200 cc de crema de leche (opcional)
  • Pimienta

Instrucciones

Rinde entre 6 a 8 porciones.

  1. Pelar zanahorias y cortar en trozos medianos, el zapallo en cuadros grandes, sin cascara.
  2. Cubrir con suficiente agua y cocer con estragón y sal hasta que todo esté muy blando.
  3. Licuar
  4. Incorporar la mantequilla,  la crema y la pimienta.
  5. Poner al fuego bajo hasta que la mantequilla se derrita y la crema quede bien incorporada.
  6. Rectificar la sal y la pimienta
  7. Servir y tomar calientito.

Sugerencias: @lapebriones sugiró reemplazar la crema de leche por crema de coco y a mi me parece una idea genial. No lo he probado pero la próxima vez lo haré. Espero la disfruten.

Con cariño,

Claudia

[1]  “Healing with Whole Foods”, Paul Pitchford